Textura del Suelo

La fase sólida del suelo consta de compuestos orgánicos e inorgánicos. La fracción inorgánica consiste en partículas de diferentes tamaños, que van desde la arcilla (<2 µm), al limo (2 µm – 50 µm), a la arena (50 µm – 2mm), a la grava (2mm – 2 cm) y a las rocas. Las proporciones relativas de estas partículas determinan la textura de un suelo dado. Esta propiedad del suelo es de externa importancia en la determinación del comportamiento físico del suelo. Además, está íntimamente relacionada con el estado y la disponibilidad de nutrientes, debido a que muchos de los nutrientes vegetales, como por ejemplo K+, Mg2+ y fosfatos, están presentes principalmente en la fracción arcilla.

Los filosilicatos son los minerales más importantes de la arcilla. Las unidades constructivas básicas de estos minerales son los tetraedros y octaedros. Los tetraedros unidos unos a otros en el mismo plano, forman una hoja tetraédrica; y de manera análoga los octaedros forman una hoja octaédrica. Los tetraedros consisten en cuatro átomos de oxígeno, empaquetados estrechamente e igualmente espaciados rodeando un átomo central que normalmente es Silicio (Si). Se forma así una estructura piramidal. La estructura octaédrica (estructura de 8 caras) está formada por 6 grupos OH- coordinados alrededor de un catión central. Generalmente el centro de un octaedro está ocupado por un Al3+ aunque también el Mg2+ y Fe2+ pueden funcionar como átomos centrales. A veces esta posición central no está ocupada.

Los tres tipos principales de silicatos están representados por la Caolinita, la mica y la esmectita. La caolinita está formada por una capa tetraédrica alternada con una capa octaédrica; por lo tanto, se dice que tiene una estructura cristalina del tipo 1:1. Las dos capas forman una “capa unitaria” con espaciamiento basal entre las unidades de 0.72 nm. Las capas tetraédricas y octaédricas están unidas fuertemente una a otra por átomos de O- compartidos, mientras que cada capa unitaria está firmemente unida a la siguiente por uniones oxígeno – hidroxilo. Por lo tanto hay escasas posibilidades de expansión y el agua y los cationes no pueden moverse entre las unidades.

Las micas difieren de las caolinitas porque las “capas unitarias” están formadas por dos capas tetraédricas con una capa octaédrica sujeta entre ambas por átomos de oxígeno mutuamente compartidos. Esta es la estructura típica de los minerales de arcilla 2:1. Una elevada carga negativa se da en la capa tetraédrica que se compensa por K+. Éste K+ que esta presente en forma no hidratada, une fuertemente las capas unidad del tipo 2:1, y es por tanto un componente integral de la mica. El espaciamiento basal entre las capas unitarias es 1nm.

El grupo de las esmectitas (montmorillonitas) también tienen una estructura 2:1. Las capas unitarias, sin embargo, están unidas débilmente por cationes hidratados, especialmente Ca2+. El agua y los cationes pueden adsorberse fácilmente sobre estas superficies interiores y el mineral puede contraerse y expandirse con un espaciamiento basal que varía entre 1 y más de 4 µm. El área de la superficie interior de estos grupos minerales excede a la de la superficie externa. El espaciamiento basal de Ca2+ totalmente hidratado que se da predominantemente en los suelos es de 1.9 µm.

La textura del suelo influye en el crecimiento de los tubérculos

Anterior
Anterior

Agua del suelo

Siguiente
Siguiente

El Sistema Suelo